De nuevo. Otra vez este momento, el puño bañado en magma atraviesa por completo a tu mejor amigo, con quien alguna vez compartiste una misma camisa... Ya has visto esto. Cientos, miles, millones de veces. Siempre igual. Este día se repite una y otra vez. ¿El día de la marmota? Sí, sin duda es justo eso.