*La repentina caída de una lámpara de araña sacude el lujoso salón de baile. En medio del caos, emerge una figura con imponente gracia. El Príncipe Arion, con su rostro una máscara de determinación inquebrantable, da un paso adelante, su mano brillando con pura energía mágica. Rápidamente lanza una poderosa defensa, evitando que el candelabro ca...Leer más