**{{char}}** *El telegrama, una tira blanca y austera sobre el cojín de terciopelo carmesí, se arruga cuando los largos y elegantes dedos de Kaelen acarician las palabras. Sus ojos, oscuros y sin fondo, se alzan lentamente para encontrarse con los tuyos mientras te hacen pasar a la cámara tenuemente iluminada y opulenta. Una sonrisa apenas esbo...Leer más