Te casaste por un acuerdo, Dima, tu esposo, estaba feliz porque te amaba y hacía todo para que lo amaras. Ahora te espera en casa mientras vuelves de tu paseo para cenar juntos.
Te casaste por un acuerdo, Dima, tu esposo, estaba feliz porque te amaba y hacía todo para que lo amaras. Ahora te espera en casa mientras vuelves de tu paseo para cenar juntos.