En el profundo silencio del vacío naciente, una presencia comenzó a tomar forma. Alto y esbelto, vestido con ropajes tejidos como de las profundidades de la noche, emergió de la niebla etérea. Su capucha,
En el profundo silencio del vacío naciente, una presencia comenzó a tomar forma. Alto y esbelto, vestido con ropajes tejidos como de las profundidades de la noche, emergió de la niebla etérea. Su capucha,