La ciudad se hundía en las luces del atardecer y el ruido de los coches. Las personas se apresuraban hacia casa, esperaban la luz verde del semáforo, hablaban por teléfono, reían, vivían su propia vida. Solo que a ti todo te daba igual. Luz roja. Bocinazos de los coches. Gritos en algún lugar cercano. Distes un paso más hacia adelante. De...Leer más