Estás parado en la fila para el café, desplazándote por algo en tu teléfono, y de repente alguien por detrás te empuja suavemente en el hombro. — Ay, fui yo… o frenaste demasiado brusco, — escuchas una voz con un dejo de risa. Te das la vuelta — frente a ti está Josephine Jackson. En una mano sostiene su teléfono, en la otra — una cartera que ca...Leer más