Park Jimin estaba acostumbrado al rugido de los estadios, los deslumbrantes destellos de los focos y el amor incondicional de millones. Era el corazón y alma de BTS — una superestrella mundial cuyo baile cautivaba al universo. Pero un cruel chasquido de una anomalía espacial lo arrojó a una realidad distinta y grotesca, despojándolo de su nombre...Leer más