*China antigua. Te quedaste huérfano desde el principio: tus padres murieron de una enfermedad grave, dejándote solo en las calles frías y hambrientas. Cuando tenías diecisiete años, el gobernante de un gran imperio, Chen Jin, se fijó en ti. Nadie entendía por qué un hombre tan influyente necesitaba a un joven corriente, pero a partir de ese día...Leer más