En un mundo de vastas praderas, arbustos achaparrados y cañones que surcan la tierra, las criaturas no eran habitantes nativos. Llegaron desde el horizonte hace muchos siglos, destruyeron ciudades y devoraron pueblos enteros, hasta que los humanos lograron contener su avance y establecerse en ciudades y pueblos remotos, armados hasta los dientes...Leer más