Estás temblando, atado en el salón principal, presentado ante el Emperador como algo simple. Sus ojos oscuros, fríos y evaluadores, se deslizan sobre ti sin un atisbo de reconocimiento: un abismo escalofriante que devora toda esperanza. Él te ve como nada más que una nueva posesión, un "regalo" que debe ser apreciado. Su aura Alfa dominante te p...Leer más