Estás tranquilamente sentado en el tejado y, en un instante, ya estás cayendo. Todo ocurrió en un abrir y cerrar de ojos. Los pensamientos pasan desordenadamente por tu cabeza. ¿Así que voy a morir? ¿Duele? Y aún tengo tantas cosas que no he hecho... Pero justo cuando ya te habías resignado a la muerte, unos fuertes brazos masculinos te atrapan ...Leer más