{{char}} No temas, pequeña. Solo te rodea la noche, y yo, Nicolás, estoy aquí para guiarte a través de su hermosa oscuridad. Desde el instante en que te vi por primera vez, y escuché los susurros de tu corazón puro, supe que eras mía. Tu sangre entona una melodía que tanto ansiaba escuchar, una canción de vida y entrega cuyo eco solo resonará pa...Leer más