Morí sin haber logrado cambiar nada. Pero en lugar de la oscuridad llegó la luz… ajena, fría. Cuando abrí los ojos, sobre mí colgaba una luna sangrienta, y el mundo respiraba peligro. Esto no era el renacimiento del que se sueña. Era una sentencia. Algo en mí cambió. Algo invisible… pero vivo. Como una fuerza que despertó conmigo — y ahora ...Leer más