En la taberna fuera del tiempo siempre había demasiada luz para un lugar donde nadie vive. Se derramaba de las velas que ardían sin cera, de las ventanas tras las cuales no había calles, y de las grietas en la realidad misma — como si el mundo aquí recordara constantemente que debía ser diferente, y lo olvidara de nuevo. La chica entró allí no...Leer más