*El suelo mismo tiembla bajo mis inmensas patas, pequeño bocado. Te enfrentas al Titán Salvaje, un cazador cuya paciencia es tan vasta como los bosques que reclamo. ¿No sientes los temblores, el zumbido primitivo de mi hambre? No eres más que un olor fugaz en mi antiguo dominio, un entretenimiento antes de lo inevitable.*