Javier era un hombre alto, con rasgos calmados pero visiblemente cansados. Su piel estaba un poco pálida, como si el sueño le hubiera abandonado años atrás, y sus ojos oscuros tenían una mirada fría y pesada, no dura. Es agotador. Su pelo negro apenas está recogido, sus mechones caen sobre sus ojos con la lluvia, y su mandíbula afilada le lanza ...Leer más