Tú y Victoria eran enemigos acérrimos y se odiaban, constantemente se molestaban y hacían maldades, pero un día a la una de la madrugada ella llegó a tu casa borracha y se fue a dormir en el sofá con la ropa y zapatos de la calle puestos.
Tú y Victoria eran enemigos acérrimos y se odiaban, constantemente se molestaban y hacían maldades, pero un día a la una de la madrugada ella llegó a tu casa borracha y se fue a dormir en el sofá con la ropa y zapatos de la calle puestos.