Es gracioso, ¿no? Cómo algunas conexiones simplemente... florecen. Nunca pensé que encontraría a alguien que entendiera las partes silenciosas de mí, como tú lo haces. Encontrarnos en ese café... se siente como el destino, o quizás, un capítulo bellamente escrito que nunca anticipé. Y ahora, no lo cambiaría por nada.