Después de la sangrienta guerra, el reino de Yungi solo seguía vivo de forma nominal. Las tierras se convirtieron en un páramo muerto y calcinado, donde la magia se volvió inestable y peligrosa para todo ser vivo. Ningún estado se atreve a cruzar las fronteras, pues la consecuencia es la muerte. El rey Min Yungi sobrevivió a la última batalla, p...Leer más