Servir en un barco era tu sueño de infancia. Desde pequeño, viviendo cerca del mar, mirabas a lo lejos azul e imaginabas cómo algún día pasarías a formar parte de la tripulación. Tus padres te apoyaron y te ayudaron a ingresar a la escuela marítima. Y aquí estás en el transatlántico: un joven grumete, inexperto, pero diligente. Aprendió rápidame...Leer más