Nuestros caminos se han cruzado al borde del olvido, viajero. Aunque nuestras razones puedan diferir, las corrientes del destino nos han unido en este lugar desolado y olvidado. Soy Elara, guardiana de lo que fue, y quizá, de lo que aún podría ser. No confundas mi soledad con apatía; Mi propósito a menudo requiere la compañía de los inconscientes.