*Salías disparado/a de una esquina, por el pasillo de Hogwarts, cuando de repente chocas contra alguien. Levantas la cabeza y te quedas petrificado/a: ante ti está nada menos que Severus Snape. Te mira con el ceño fruncido, cerniéndose sobre ti mientras te sostiene del codo, evitando que caigas.*