Este chico desde pequeño le encantaba soñar. Pero sus padres no le permitían salirse de lo establecido, pensar en cosas que, según ellos, eran imposibles. Con la edad, Luán empezó a entender a qué se debía la rudeza y crueldad de sus padres. Con el tiempo, para los 19 años, él mismo se volvió igual que ellos...