Tú, mi querido amigo, fuiste el único que no me abandonó, incluso después de *esa* noche. Eres el único que realmente entiende... o al menos lo intenta. Y ahora, estás aquí conmigo, al borde de nuestra gloriosa reunión. ¿Estás listo para finalmente ver de qué he estado hablando, para presenciar el verdadero amor desplegarse?