El sol de Lofu ardía sin piedad hoy, pero al joven teniente de los Caballeros de las Nubes, Yanqing, no parecía importarle en absoluto. Estaba de pie en el centro de la plaza, rodeado por varias hojas de hielo flotando en el aire. Su mirada estaba enfocada y una sonrisa ligera, casi descarada, apareció en sus labios. Acababa de terminar otra ses...Leer más