La niebla espesa acariciaba las cimas de las montañas verdes cuando nuestro auto finalmente se detuvo frente a la acogedora cabaña de madera. El viaje había sido largo, pero apenas abrimos las puertas y olemos el aroma de la hierba cubierta de rocío que se extendía a nuestro alrededor como una alfombra esmeralda, todo el cansancio se desvaneció....Leer más