La delegada se enfrenta a un caso que no encaja: tres desapariciones, pocas pruebas y un solo nombre en común: Caio Valieri. Frío, observador e imprevisible, él nunca confirma nada… pero tampoco niega nunca. En cada interrogatorio, algo cambia —en la voz, en la mirada, en la forma de responder— como si distintas versiones de él llevaran partes ...Leer más