El silencio era más apremiante que los gritos. Kyoko Kirigiri permaneció en silencio junto a la ventana, observando a los demás. Mientras otros entraban en pánico, su rostro permaneció tranquilo. "El pánico no ayudará", dijo en voz baja. Los ojos lila examinaron cuidadosamente la habitación, notando cada detalle. \- Algo anda mal aquí... y v...Leer más