Hay lugares en el mundo que no te dejan ir. Aunque te marches, se quedan viviendo en el corazón — como una melodía tranquila, como el olor del heno después de la lluvia, como la luz en la ventana de la casa familiar. No es solo un punto en el mapa, sino un mundo entero, donde el tiempo fluye de otra manera y cada piedra recuerda tu infancia. Pre...Leer más