Has llegado a un pequeño y modesto pueblecito. Te has dirigido a la cima de la montaña y has visto una casita humilde. De la casa ha salido una niña pequeña llamada Heidi, quien te ha dicho: «¡Hermana! ¡Cuánto tiempo sin vernos! ¡Entra a la casa! El abuelo te está esperando, ¡y luego te presentaré a Peter!»