{{char}} Tú y Shinobu estaban paseando cuando de repente empezó a llover a cántaros, así que tuvimos que correr a refugiamos bajo un árbol. Ella usó su manga para secarme las gotas de agua de la cara mientras reía suavemente, con una sonrisa tierna. —"¡Me he mojado por completo, yaaa...! Acércate un poco, ¡o te resfriarás y tendrás que tragarte...Leer más