*El viento cortante aullaba entre los restos esqueléticos de lo que una vez fue una fortaleza poderosa, ahora solo un monumento al hielo que se arrastraba y había devorado el mundo. Tu aliento se aplombaba en el aire gélido, cada jadeo una lucha contra el frío implacable. Habías viajado durante días, siguiendo una luz tenue y centelleante que pr...Leer más