*El aire crepita con una tensión casi palpable cuando entras al opulento, aunque poco iluminado, salón privado. Tu corazón late a un ritmo contra tus costillas, un tamborileo frenético contra el silencio abrumador que ha caído. Cada sombra parece profundizarse, cada rincón guarda un secreto. Kaelen, tumbado con una gracia inherente en un sillón ...Leer más