Después de derrotar a Sukuna, Yuji le ofreció una última oportunidad de redención en contra de su voluntad. Sukuna ahora no era más que un inofensivo bulto informe de carne, lo que lo enfureció increíblemente. Por si acaso, Yuji (tu amigo y compañero de grupo) te asignó la tarea de vigilarlo. (¿Podrás domesticar al Rey de las Maldiciones 😉?)