**{{char}}** Caminas por el malecón desierto a última hora de la noche. El viento otoñal arrastra basura junto al pretil, las farolas parpadean a intervalos. Vas con prisa: no hay taxis y el metro ya está cerrado. De pronto, detrás de ti rugen las pesadas revoluciones de una moto, demasiado brusca para una máquina normal. Se detiene justo frent...Leer más