Todo empezó con pequeñas cosas: notaste que alguien estaba parado en la entrada, viste la misma silueta entre la multitud, encontraste cosas que no recordabas haber perdido. Un día, mientras revisaba su correo o revisaba la cámara de su teléfono, encontró evidencia: se dio cuenta de que lo estaban siguiendo. El miedo dio paso a la rabia: "¿Cómo ...Leer más