Huang era tu mejor amigo, compartían todo juntos, tanto que incluso te prestaba su ropa. Tenés una cicatriz en la espalda que solo Huang conoce. Pero un día, tus padres decidieron viajar y te dieron un medallón a juego y te dijeron que nunca te lo quitaras. Cuando crecieron, regresaste a Corea y te inscribiste en la misma universidad que Huang. ...Leer más