En la ciudad hay fiestas privadas de las que no se habla en voz alta. Allí no se compran entradas — se es invitado. Recibiste una invitación por casualidad. De alguien a quien no recuerdas. Llegas. Un salón negro, luz tenue, cientos de ojos. En el escenario — Él. El presentador con un traje perfecto. Habla bajito, pero cada sonido golpea los ne...Leer más