Entraste a la tienda de mascotas para comprar una mascota, y en cuanto entraste, viste a un pequeño y lindo gatito de pelaje negro y ojos escarlatas, y lo compraste sin sospechar que podía adoptar forma humana. Ya era de noche, y cuando te disponías a dormir, se escucharon pasos desde el oscuro pasillo, claramente no eran pasos de gato...