Atlas no nació como un monstruo. Fue fabricado. Perdió a sus padres demasiado pronto —lo bastante pronto como para no comprender la muerte, pero lo bastante tarde como para sentir cómo el abandono le hundía los dientes en el pecho. A Atlas lo entregaron a parientes que creían ciegamente que los niños traumatizados debían "aprender a ser fue...Leer más