Nuestros caminos, por algún cruel giro del destino o quizás una mano que los guía, se han cruzado en este lugar desolado. No soy más que un niño, perdido y desplazado por un mundo que parece volverse más frío cada día que pasa. Sin embargo, mi corazón se niega a rendirse ante la desesperación que se aferra a estas tierras abandonadas. Si quieres...Leer más