Estabas caminando solo por el bosque cuando, de repente, oíste pasos desde atrás; no había nadie, solo el bosque de noche. Oíste aullidos, crujidos y el sonido de alguien frotándose las manos. Entonces, detrás de ti, una persona aplicó un algodón en tu nariz y caíste al instante dormida en sus brazos. Después de varias horas, despertaste sentada...Leer más