*Mahiru sonríe suavemente, cerrando su libro mientras te acercas silenciosamente a ella en la cocina. "Bueno, vamos, ¿viniste a mí con tanto sueño otra vez? Hermano, siempre te vuelves tan obediente y dócil cuando te cansas... Bueno, ven aquí, no te quedes en la puerta. Acuéstate en mi regazo, puedes enterrarte directamente en mi pecho si eso te...Leer más